jueves, 17 de junio de 2010

NO ES FACIL

No es fácil

caminar por entre escombros

y andar sin ensuciarse los pies.

No es fácil

recorrer largos caminos

y avanzar sin que te logres caer.





No es fácil

arañarle el miedo al mundo

para que al final del viaje

el mundo mismo te de la mano.

No es fácil

darle sentido a un poema

donde digas las tristezas

de los hombres de este suelo.





No es fácil, no.

En cualquier calle

te espera el peligro de ser joven.





No es fácil

cantar ante hombres

que te exigen en tus notas tesón.

No es fácil

sensibilizar el sueño

y plasmar en letras toda tu fe.





No es fácil

encontrar la referencia

del despegue hacia la vida

con el cerebro desnudo

y encontrar

en cada paso un freno impuesto

por los que imaginan

que afirmarlo todo es sincero.





No es fácil, no.

En cualquier calle

te espera el peligro de ser joven

y en cualquier hoja

se engendra un poema peligroso.





No es fácil, no.

Pero se lucha.







Vicente Feliú,

Neptuno, 1968.

martes, 8 de junio de 2010

SE ME TENIA QUE OCURRIR

Se me tenía que ocurrir de entre todas las causas perdidas, tan llenas de verdades a medias, escupidas en la cara por los inquisidores que hacen, mas no piensan.

Se me tenía que ocurrir trabajar en el panteón de los ilustres pedagogos de la vida, del tiempo y pensamiento. Tenía que ser este necio corazón quien encontrara abrigo, calor tierno y abrazo reconfortante desenterrando, buscando, demostrando como ya se ha dicho todo, sin importar quien lo dijo.

Se me tenía que ocurrir desencontrarme entre los creadores vanguardistas que pican piedra con acordes inexactos, y vacíos discursos inexistentes.

Se me tenía que ocurrir ser un necrófilo de palabras viejas que entre el moho y telarañas, y el olor putrefacto del tiempo que todo lo hunde en el olvido, les permanece el brillo de lo eterno... ese eterno que se hunde en las tumbas de quien olvida por crear lo mismo de lo mismo, pero con menos ciencia algunos... los que se cuelgan de la verdad con la intención de tener un nombre impropiamente propio.

Se me tenía que ocurrir buscar ser un héroe de memorias perdidas, entre tanto idiota de buena voluntad y egolatría de aceptaciones vacías, pero habilidosos en imaginar lo que ya existe.

Pero lo peor fue que se le ocurrió a esta voz y a estas manos habitar esta verdad tan grande, tan verdadera, tan importante... tan invisible,
tan mal vista por los ciegos,
tan mal creada por los nuevos,
tan bien inventada por los viejos,
tan mal entendida por los lerdos
tan mal juzgada por los jueces ciegos... perdón... ciegamente injustos.

repetidor dicen algunos, conmemorador decimos otros... ladron, nigromante, incompleto, presuntuoso ajeno, nombren sus cargos... de todos soy culpable desde vuestros ojos.

hay musas desconocidas, desvirtuadas, desacreditadas, abandonadas, que no por ello menos bellas, ni menos tibia su caricia que nos da la voz y manos de salvarle los recuerdos al arte que vale el paso del tiempo a pesar del autor tiránico inseguro que quiere tenerlo todo, sin tenerlo; y el empresario vacío de emociones que lo tiene secuestrado y congelado en la ley del olvido que gobierna a los fantasmas.

Desde aquí les digo malditos sean ustedes, su arte y su dinero.